domingo, 30 de noviembre de 2014

Con Benzema todo es más fácil.


Está claro que Karim Benzema está pasando por uno de los momentos más dulces desde que aterrizó en Chamartín. Parece que las críticas hacia su supuesta desidia en el campo han dejado espacio a las alabanzas por la sangre fría que alberga y de la cual Cristiano Ronaldo y Bale son los mayores beneficiados.


Nos situamos en verano de 2009, ante el zenit futbolístico de nuestro delantero estrella del momento, el gran Ruud Van Nistelrooy, (Oh genio), vivimos una temporada en la que se especula fuertemente por el fichaje de otro delantero. David Villa y Karim Benzema eran las opciones que se barajaban. El asunto tiene miga sabiendo donde acabó cada uno al final de aquel periodo de fichajes. Dadas las características y analizando las cualidades de uno y otro comparándolas con los equipos donde terminaron recalando se dio una situación extraña: el delantero vertical, rápido,con buen tiro y porqué no decirlo, algo chupón, estilo de juego que se enaltece jugando al contraataque, termino yéndose el equipo que abanderaba el toque y juego combinativo del momento, el Fútbol Club Barcelona mientras que el delantero de apenas 20 años que se comía Francia por los cuatro costados asombraba a Europa entera con unas características que más adelante detallaremos y que en principio encajaban como un guante en el esquema de Guardiola metiendo a Benzema en el hueco que dejó Ibrahimovic cuando se fue del Barça negándose a ser una pieza sin mayor importancia supraeditada a la figura de Messi.


Curiosidades sobre el fichaje y reseñas históricas aparte nos adentramos en las cualidades que posee Karim Benzema. Encontramos un delantero con espíritu de centrocampista con una capacidad asociativa exquisita: si hubiera un recuento de paredes tiradas, entre el señor Isco y el francés estaría el premio. Otra de sus cualidades es que sabe moverse dentro y fuera del área: sus movimientos hacia la media luna crean numerosos espacios que aprovechan los otros dos componentes de la BBC para golear (¡esos desmarques arrastrando defensas deberían contar como asistencia!). Ya con el balon en los pies posee una capacidad innata para retenerlo ante los defensas a la espera de que lleguen los demás efectivos. Díganme si existe mejor escudero para nuestro goleador estrella que no es otro que Cristiano. Luso y francés siempre se han entendido a las mil maravillas repartiéndose los roles de tal manera que nuestro delantero centro aparte de rematador, cumple una función de apertura de espacios.

Pero, qué razones podemos encontrar para poder decir que estamos viviendo los mejores momentos de Benzema en el Real Madrid:

  • El esquema: pasar del 4-3-3 al 4-4-2 hace que haya más centrocampistas con posibilidad de crear juego lo que hace que el Real Madrid dependa menos de las contras, con el control del balón el galo se encuentra en su salsa.
  • Plena confianza: Ancelotti es conocedor de las características de Karim y sabe que necesita jugar para obtener la mejor versión del francés, cuando no ha dado el rendimiento requerido lo ha motivado sacándolo a jugar y nuestro delantero le ha devuelto la confianza a base de goles juego y asistencias.
  • Método Ancelotti vs método Mourinho: nos guste o no, Mourinho nunca consiguió sacar la mejor versión del astro galo porque sus métodos motivacionales tenían en él efectos negativos. Mourinho sabía lo que el francés podía dar de sí pero nunca lo llegó a exprimir.
En definitiva, no nos encontramos con un delantero al uso, en mi opinión, si eres de los que busca que Benzema empiece de una vez por todas a pelear por los balones, presionar y luchar hasta el último segundo puedes esperar sentado. Es un jugador diferente. Siempre he pensado que en el Bernabéu hay dos tipos de jugadores que son recordados como grandes: los que manchan la camiseta de barro y los que hacen bello el fútbol, Ya sabemos lo que esperamos de Karim Benzema. No nos falles.

0 comentarios:

Publicar un comentario